A medida, vamos. Sin desperdicio...
La que no sabe bailar
II
¿Y quieres, por fin, saber
La que sabe conservar
La noble mujer cristiana
La de sus hijos fiel prenda
La que sabe padecer,
Bitácora de una mujer sin palabra
A medida, vamos. Sin desperdicio...

ASÍ ES LA VIDA... THAT'S LIFE!

Estoy harta de ser buena: Así es la vida
Juro que quito la playlist. Y no me pude resistir al copiaypega. Gracias, Reina de la Miel.
Calendario oficial de Frank de 2008. Con un par.
Bien, para empezar a desengrasarme cual vitalínea, endoso aquí los premios que generosamente me ha otorgado (bueno, al blog, no a mí) la simpar Wodehouse, en su blog Los Peripatéticos, semanas ha, pero yo soy así de tardona.
Neófita sum y en el camino nos veremos. No pocas penalidades me trae a mí el confeccionar este blog a salto de mata (una de mis etiquetas, you know, es "er mardito blós"), y ahora me veo, -si bien agradecida y emocionada como la Morgan más vedette-, comprometida a pasar el testigo de los premios que me han acaecido. Espero estar a la altura y no meter la pata como es mi costumbre.
Los Peripatéticos, cuya autora Wodehouse se distingue por incluir no sólo cachitos de su alma vera y verdadera (de ahí la calidez extrema que se desprende de su bitácora: sarcásticos ultraposmodernos, abstenerse), sino también muy buenos e insólitos vídeos musicales, así como compilaciones de arte pictórico -entre las que destaco, cómo no, los dibus de su hija, amén de artistas e ilustradores poco conocidos, al menos para mi ignorante acervo-, es un blog que se distingue por:
A) Olor a café recién hecho
B) sofás relajados no rácanos en almohadones y mantitas de suave tacto para arrullar las cansadas piernas del viajero internauta
C) imprescindibles reposapiés (ver punto B) y bollería fresca, que no industrial, para acompañar el café con leche y leche (=condensada la última, y no me piensen mal; se trata del conocido cortado "leche y leche" canario, al que se añade una rajita de cáscara de limón y un grano de café, y ya tienes un barraquito: aprendan, coñe, que hay que ver lo que yo me lío pidiendo un cortado a mi gusto en Madrid, que parecen todos amargaos, qué negro me lo ponen)
D) música y color, risas no estentóreas y buen ambiente. Además, no te cobran el IVA ni el IGIC.
Todo ello constituye una obra de arte, sencilla y abigarrada a veces, con mucho seny y agudeza, imprescindible isla para recalar y fortalecer el espíritu: gracias, Wodehouse.

Ahora, según el protocolo bloguero (nota para otra entrada, que me ronda hace tiempo la cabeza: protocolos y ceremonias, rituales y demás yerbas), se supone que yo debo nominar a otros blogs y endosarles los premios. Me acuerdo del Futuro Bloguero, que exoneró en su día a sus premiados de esta obligación, y perezosa sum, voy y me copio. (Por si alguien tiene las neuronas más lazy aún que yo, aclaro: que no se sienta obligado nadie a seguir la cadena, ein; que NO vivan las caenas, 'amos...)
Lógicamente, todos los blogs que tengo enlazados en este mi humilde cuaderno merecen estos galardones, y cuarenta más si hace falta, así que dicho esto, voy a enumerar unos cuantos, y porfa, pero requeteporfa, Borja, perdonen las ausencias y olvidos totalmente involuntarios (¿ven? ¡Ya me estoy liando!).
(ADVERTENCIA: el orden es totalmente aleatorio. Como todo...)
Por su brillantez, agudeza, ironía cuasi (o non) sarcástica, penetración (ains) y esas cosas, the award "Brillante Weblog 2008" goes to:
Por su calidez brillante y brillante calidez, -tanto monta et caetera-, su cercanía, su "ponte cómodo que te traigo algo", the award "Premio Calidez", -junto con el de "Brillante Weblog 2008" (y dos piedras), por las circunstancias antes descritas (no sean gandules: vid. supra )-, go to:
Hala, ahora sólo me queda enlazar un par de estos y ya'tá.
(Madremíalashorasquesón)
Cito de memoria una lectura de un libro que perteneció a mi abuelo, maestro nacional desde los años 30 (al que por cierto desterraron a Gran Tarajal en la guerra, por jugar al dominó con socialistas de carné...).
Nunca conocí a mi abuelo, pero sí sus libros, de historias, de "lecturas" con moralina, el Catón, la enciclopedia, cuentos de Calleja: los que precedieron a la guerra, y los de después, los que mi madre odiaba porque obligaron a mi abuelo a comprarlos con parte de su exiguo sueldo de maestro (ya se sabe el dicho: pasa más hambre que un maestro' escuela...), mermando por tanto la "capacidad adquisitiva" de otras cositas más alimenticias: los libros con la pedagogía del régimen franquista no se podían comer (eso sí que era régimen... - perdón, qué malo).
Ahí va sin más la cita; no sé su autor, no sé su procedencia. Da de sí bastante. Que la disfruten.
Una hora duerme el gallo,
dos el caballo,
tres el santo,
cuatro el que no lo es tanto,
cinco el agustino,
seis el peregrino,
siete el caminante,
ocho el estudiante,
nueve el caballero,
diez el majadero,
once el muchacho
y doce el borracho.
La delgada línea que separa nobleza o juventud de la mala vida o desidia...
Eeeoooo - eeeooo, ¿hay vida ahí?
¿Sólo me pasa a mí, o bien hoy 31 de julio del año de gracia de 2008 internet está más tonto de lo normal?
Estoy tardando el doble o el triple en enviar documentos, en responder emails... El trabajo se acumula, los hombros se agarrotan, tengo hambre, hasta el moño estoy. Y el caso es que hay cuestiones que no esperan y que se supone deben ser resueltas por menda y para ayer. Cachis en la mar.
Qué feliz era yo sin internet.