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miércoles, 7 de enero de 2009

sábado, 20 de septiembre de 2008

Abluciones gatunas

Cuando la mamma duerme breve siestita, totalmente traspuesta y fibromiálgica...
... el diablo ata moscas con el rabo.

La interfecta felina, hija que no parí pero como si lo fuera, en pleno fregado

Y cuando la nena (la que sí parí) duerme (¡al fin!), yo procrastino y pernocto editando sus filmaciones, que m'ha salío artista.

Si es que no pué sé.

Ya sé que no es higiénico, qué quieren que yo les haga :P

viernes, 29 de agosto de 2008

Por sus obras los conoceréis…

Saquen ustedes mismos sus propias conclusiones.

Gobierno Autónomo de Canarias: CC (ATI), Presidente de Gobierno: Paulino Rivero– PP, Vicepresidente autonómico: José Manuel Soria.

Cabildo de Gran Canaria (para foráneos: gobierno insular, ayuntamiento de ayuntamientos, especie de Diputación, pero en isleño): PSOE

Fuente: laprovincia.es

LA HUELLA DEL COLOR POLÍTICO
28-08-2008
“El Gobierno de Rivero fracasa en el intento de insertar un comisionado en la oficina estatal de atención a las víctimas. Una larvada secuencia de roces institucionales se sucede desde horas después de la tragedia del JK5022.”


Sigan leyendo aquí.

Y ya me cuentan...

qué vergüenza ajena...

viernes, 22 de agosto de 2008

Lo tengo crudo... (por qué me acuerdo a veces de que soy feminista-1)

A medida, vamos. Sin desperdicio...


(Qué cosas tiene google.)
I

¿Quieres, Cándida saber
cuál es la niña mejor?
Pues medita con amor
lo que ahora vas a leer.

La que es dócil y obediente,
la que reza con fe ciega,
con abandono inocente,
la que canta, la que juega.




La que de necias se aparta,
la que aprende con anhelo
cómo se borda un pañuelo,
cómo se escribe una carta.


La que no sabe bailar
y sí rezar el rosario
y lleva un escapulario
al cuello, en vez de un collar.

La que desprecia o ignora
los desvaríos mundanos;
la que quiere a sus hermanos;
y a su madrecita adora.
La que llena de candor
canta y ríe con nobleza;
trabaja, obedece y reza...
¡esa es la niña mejor!





II
¿Quieres saber, Candidita,
tú, que aspirarás al cielo,
cuál es perfecto modelo
de cristiana jovencita?


La que a Dios se va acercando,
la que, al dejar de ser niña,
con su casa se encariña
y la calle va olvidando.



La que borda escapularios
en lugar de escarapelas;
la que lee pocas novelas
y muchos devocionarios.

La que es sencilla y es buena
y sabe que no es desdoro,
después de bordar en oro
ponerse a guisar la cena.
La que es pura y recogida,
la que estima su decoro
como un preciado tesoro
que vale más que su vida.




Esa humilde jovencita,
noble imagen del pudor,
es el modelo mejor
que has de imitar, Candidita.

III


¿Y quieres, por fin, saber
cuál es el tipo acabado,
el modelo y el dechado
de la perfecta mujer?

La que sabe conservar
su honor puro y recogido:
la que es honor del marido
y alegría del hogar.


La noble mujer cristiana
de alma fuerte y generosa,
a quien da su fe piadosa
fortaleza soberana.

La de sus hijos fiel prenda
y amorosa educadora;
la sabia administradora
de su casa y de su hacienda.

La que delante marchando,
lleva la cruz más pesada
y camina resignada
dando ejemplo y valor dando.

La que sabe padecer,
la que a todos sabe amar
y sabe a todos llevar
por la senda del deber.




La que el hogar santifica,
la que a Dios en él invoca,
la que todo cuanto toca
lo ennoblece y dignifica.

La que mártir sabe ser
y fe a todos sabe dar,
y los enseña a rezar
y los enseña a crecer.

La que de esa fe a la luz
y al impulso de su ejemplo
erige en su casa un templo
al trabajo y la virtud...
La que eso de Dios consiga
es la perfecta mujer,
¡y así tienes tú que ser
para que Dios te bendiga!





(Esta lee demasiado, también lo tiene crudo...)

(1) Será hijoputa, el tío...


lunes, 7 de abril de 2008

Gangs of New York, Five Points, Cómo vive la otra mitad.

Lo que da de sí el insomnio...

Hay películas que jamás veré en el cine; puede que ni siquiera las vea en DVD; esto excluye toda premeditación y otras agravantes, aunque no la de nocturnidad, por supuesto. La lista de Schindler la he visto a cachos, el primero en la sala de cine cuando se estrenó, hasta que me cogí una angustia que me tuve que salir insultada ferozmente por mi entonces pareja, que se quejaba de los pellizcones que le atizaba en el brazo; el resto de fragmentos, en diversas reposiciones en la tele, nunca completa y en orden aleatorio, como una nueva versión de Rayuela o performance que me monto yo sola. Y así.

Películas que deseé ver, que tocaron mi imaginación, mi curiosidad, y hasta mi sentido de culpa y responsabilidad ("pero por Dios, ¿cómo que no la has visto?"), alentado por conocidos, amistades y lecturas de críticas y reportajes sobre las mismas. La verdad, llega un momento en que sabes tanto de la película, en esta época de promociones avant le film, que prácticamente ni te hace falta verla para participar en una animada discusión sobre la misma.

Hasta que un día, normalmente a los cuatro años o cinco de su estreno, te pillan desprevenida e inerme en el sofá, zappeando sin decidirte de una maldita vez a irte a la cama a pelearte con las sábanas, y entonces te atrapan y ya no hay tu tía.

De esta manera yo, que soy pusilánime e impresionable, por no decir cobardica que te cagas, vi El exorcista: la versión del director (la otra debía de ser la versión del productor y/o distribuidor, evidentment), acojonadilla y parapetada tras una muralla de dedos entreabiertos y almohadones, cual Tisbe que atisba su amado Píramo, pero con canguelo. Inciso: Encima mi hija imita con sorprendente perfección la voz de la niña del exorcista (también a Louis Armstrong cantando What a Wonderful World, pero eso es otra historia), cosa increíble dado el tono infantil y dulce de su voz, pero no sé de dónde saca la voz la niña esta, es decir, la mía, que a veces se entretiene en sobresaltarme, sobre todo cuando entra a hurtadillas en una habitación y estoy de espaldas.

El caso es que hace ya varios días (es lo que tiene almacenar borradores: este saldrá publicado el día 13 de abril con fecha del 7, y yo qué quieren que le haga) me tomó por sorpresa a las tantas de un sábado noche la película de Martin Scorsese Gangs of New York. Cuántas veces la tuve en mis manos en el videoclub y cuántas la deseché o pospuse, por las consabidas escenas de violencia, la dureza de la historia (o de la Historia), las barbaridades que leí en su día sobre la época y sucesos que relataba. Auténticas salvajadas en la democracia norteña, y de la costa Este, de la América naciente.

Y eso que contaba con el "salvoconducto" de las muy conocidas caras de los actores (DiCaprio, poddió, con esa cara de niñato; aunque reconozco que no es mal actor, pero es verlo y acordarme del Titanic; Cameron Díaz, a la que me costará ver sin acordarme de su particular gomina en Algo pasa con Mary; y Daniel Day-Lewis, de irlandés practicante en Mi pie izquierdo, The Boxer o En el nombre del padre, a "nativo xenófobo anti-irlandés", qué ironía). Ver una película donde reconoces a los actores, a los que has visto en roles tan diferentes, te produce el efecto de distanciamiento, necesario para la lectura moral y la catarsis, que preconizaba Bertolt Brecht, o simplemente ver estrellas holliwoodienses interpretando personajes descubre el artificio, la puesta al descubierto del recurso, como explicaban los formalistas rusos cuando intentaban dilucidar en qué consiste la condición de artístico, de literario, la "literariedad" de la que hablaba a principios del XX Víctor Shlovski (anda que no se ha discutido sobre la literaturwissenschaft).

Total, que fue ver la película (gracias a Dios, la mitad del metraje: la pillé empezada), impresionarme (sí, soy impresionable) y empezar a indagar en internet, esa herramienta infernal... Quería datos, quería datos, estaba poseída cual mi hija cantando a lo Louis Armstrong, en pleno ataque asperger, como dice Lirón... Quería recuperar los artículos que había leído en los dominicales de hacía ¿cuántos años? ¡Ya seis, madre mía! Quería leer toda aquella truculencia. Quería verificar que la carga de la marina contra la propia ciudad de Nueva York no era un invento de guionistas, como tampoco lo eran las matanzas de negros, el asalto a orfanatos, las luchas encarnizadas en todo el sentido de la palabra, carne, sangre, desgarramientos, luxaciones y esguinces, qué dolor, con armas inverosímiles propias de trogloditas. Por cierto, no sé si serán cosas mías, pero la escena en que aparece el amigo de Amsterdam (DiCaprio) ensartado en los pinchos herrumbroso de una verja, me recordó otra escena vista hace muchos años y que aún no se me ha borrado, junto con otros horrores sádicos, pedófilos y asesinos, de Novecento, en que el malo malísimo Attila (qué nombre), interpretado por Donald Sutherland, incrusta a una buena señora en otra verja -qué mal rollo dan estos pinchos a la puerta de las casas, oiga, accidente del personaje de Gregorio Pérez, perdón, Gregory Peck de niño, en Recuerda de Hitchcock, incluido...

Y así fui recalando en estos puertos:


Gangs of New York -- http://www.labutaca.net/53berlinale/gangsofnewyork.htm

Gangs of New York -- http://es.wikipedia.org/wiki/Gangs_of_New_York

Ya era cuestión de indagar más allá de la película, en la historia del Manhattan de los años 40 a 60 decimonónicos.

Five Points, Manhattan -- http://es.wikipedia.org/wiki/Five_Points%2C_Manhattan

Y encontraba una estas páginas, curiosas, donde el Gobierno de NY pretendía limpiar en parte la mala fama de Five Points, restando importancia a las peleas bestiales y aportando como pruebas de "normalidad" en la vida de la zona, entre otras, las piezas de la vajilla de una señora que tenía una panadería (lo juro) (Nota: tras el 11-S apenas quedaron restos de los objetos encontrados en las excavaciones; resulta interesante, curioso, hasta conmovedor, ver la "película" que se montan con cuatro cositas).

Para mí fue imprescindible contar con el Diccionario de Cambridge en estas lecturas, y eso que muchas expresiones yanquis no aparecían. Así pude enterarme de lo insalubre de las actividades de la zona, o de qué es un "privi".

Sitio Oficial (en inglés) de la excavación arqueológica de los Five Points por el Gobierno Federal
The Five Points Site: Archaeologists and historians rediscover a famous nineteenth-century New York neighbourhood -- http://r2.gsa.gov/fivept/ --- http://r2.gsa.gov/fivept/fphome.htm

Recreación de Paradise Square (qué ironía), en Five Points, por Scorsese


De la página oficial de la excavación arqueológica de Five Points hecha por el Gobierno Federal de New York, paso a embeberme en los enlaces, algunos demasiado complejos para mi ya cansadas entendederas, sobre arqueología e historia de EE.UU. y en particular de la ciudad:

Archaeology and History on the WWW -- http://r2.gsa.gov/fivept/archlink.htm

Y es así como llego a una joya que no puedo dejar de recomendar, totalmente gratuita y al alcance de cualquiera (recuerden, el Cambridge's Dictionary, oh Lord), que ayuda a comprender la Nueva York de hoy, o al menos la que tenemos en la retina de telespectadores o espectadores a secas: esos infames y mastodónticos edificios de diminutos "apartamentos", en los que nunca funciona la caldera y los vecinos odian al casero, que vemos en las series y películas de polis, cuando dan la patada a la puerta los del FBI y salen volando por la escalera de incendios los sospechosos, o bien huyen por tortuosos pasillos con mugrientos niños jugando, prostitutas sin alas, yonkis y mucho, mucho afroamericano e hispano con pistola.

How The Other Half Lives - Jacob Riis' photographic study of poverty in late-nineteenth century New York City -- http://www.cis.yale.edu/amstud/inforev/riis/title.html

LIST OF ILLUSTRATIONS: http://www.cis.yale.edu/amstud/inforev/riis/illustrations.html

Textos e imágenes disponibles, impresionante. Ni las Hurdes, vamos. Vean por ejemplo las "literas" o catres (bunks) donde se amontonaban los inmigrantes que llegaban a razón de 15.000 al día, la clase proletaria y el lumpen, los refugios improvisados de niños, mujeres y hombres en una pobreza abismal.

Nada que ver con la imagen de una época coetánea, tan estéticamente amable, al menos en apariencia (aún recuerdo, y la vi hace lustros, la fastuosa puesta en escena, decorados, vajillas, flores, lámparas, carruajes...) de la película, también protagonizada por Day-Lewis, La edad de la inocencia (1993), igualmente de Scorsese.

Bandit's Roost, de Jacob Riis (Cómo vive la otra mitad)

¿Empezaría aquí , en este puestillo de ropavejero del barrio judío, el imperio de los vaqueros o jeans Levys...? Riis recoge imágenes de italianos, chinos, negros, irlandeses, judíos... Cómo malvivían, cómo trabajaban en burdos talleres insalubres, sobre todo dedicados a la confección; cómo morían de hambre, cómo se refugiaban los "tramps" (vagabundos, "sin techo": una larga tradición) en cualquier lado, expuestos a las inclemencias del tiempo neoyorkino, cómo se agrupaban en bandas o gangs, cómo robaban... las personas que construyeron América.

Ojalá supiera más inglés americano, y sobre todo mejorara mi listening comprehension, que siempre estuvo y está fatal; me encantaría poder ver (y entender) los documentales de:

ASHP - The American Social History Project "Who Built America?" Educational Film Series - Five Points Documentary Film -- http://www.ashp.cuny.edu/docs-series1.html

viernes, 21 de marzo de 2008

...la pulicia no é tonta...


... ¡pero a veces se cansa!


Felices sueños de orden, ley y bocatas grasientos. Podemos descansar tranquilos.