lunes, 24 de marzo de 2008

Odio ser autodidacta

Si Uds. supieran la lata que me ha dado la entrada anterior... Y eso que me fusilé todito el contenido, así que tampoco es que me estrujara mucho las meninges, pero sí, sí... Los hados eran, más que adversos, puñeteros a rente: por mi cabezonería de insertar imágenes (me puede, el google images, buscar fotitos y todo eso), se me descolocaba el texto, aparecían puntos cual varicela o sarampión textual:


  • ..

  • etc.

Tuve que darle mil veces a la "vista previa" que... brrrr ¡digo yo que para qué diantres sirve, si no se corresponde con la realidad que aparece luego en la versión definitiva una vez que publicas la entrada o artículo! Publicaba la entrada y hala, vuelta a empezar, a editar... Frases cortadas, imágenes descolocadas, fuentes de tipografía alteradas, nervios crispados, ceniza en el teclado, colillas mal apagadas, la gata maullando en un tono desconsideradamente alto (castigada en la terraza porque tiene complejo de mico o de ardilla voladora y se me sube a las librerías, se tira y planea, y día sí, día no, me rompe algo: hoy un trasto de cerámica azul para quemar aceites olorosos, de una etapa anterior de mi vida), las horas que son, y yo aquí, terca como una mula y más burra que sabe Dios, el ratón inalámbrico tan mono que me vendieron, rebelándose y pidiendo a gritos un cable, la espalda con contracturas varias, y bien harta que se queda una, por Dios, que alguien me haga una adaptación curricular individualizada de blog-ear, el ratón no me responde, la gata sigue dando la murga, ¡todavía echo el maldito roedor a la leona que gime, ladina, en la terraza!; no sé cómo acabará esto, voy dándole a los cursores, por ahora, pero y cómo publico esta entrada, cómo le añado etiquetas (se me ocurren algunas muy malsonantes), cómo apago el pc con su flamante windows vista que hasta el moño me tiene, cómo termino de una xxxxxx vez y me voy a acostaaaaaaar, help, piedad, yo no quería, ayyyyyyyy..

(.......................................)

(Han sido Uds. testigos de un episodio más, retransmitido tal cual sin cortes ni censuras, en riguroso directo-diferido, de las desventuras de una lerda informática metida a bloggera. Quién me mandaría a mí. Esta entrada ha sido publicada con 12 horas de retraso, GMT+0, por la curpa curpita curpa de un ratón rebelde, que más que un ratón óptico parecía ciego... Cómo acabó la cosa: el ordenador no se apagaba ni a tiros de mi flamante remington, y por mucho que digan los técnicos "nunca apague o desconecte el ordenador con programas abiertos o con la sesión abierta", sí hombre, me iba a quedar yo dándole vueltas y vueltas por toda la eternidad, como castigo de Zeus por mi atrevimiento, a la ruedita del mouse del carallo; así que a grandes males... Opté por bajar la palanca -de la luuuuz- y subirla again, mandarlo a freír monas al pc, al software, al hardware y a su p. madre, e irme a dormir, a horas totalmente impropias, toda vez que tenía que madrugar, y encima con los nervios deshechos. Ahora, en este justo momento, escribo desde el portátil, que ya chochea, pobrecito mío, y encima tiene el ratón y el teclado todos pringosos de mi querida hija, que se dedica a escribir al ordenador, qué fina me salió, a sus 8 añitos, enciclopedias en documentos word con imágenes insertadas y variedad de tipografía -aunque sin saber cómo se ponen las tildes, y eso la mortifica: ah, se sienteee- sobre fauna variada; en concreto ayer le tocó la de Australia, esa desconocida, con sus monotremas-ornitorrinco y equidna-, sus diversos marsupiales, y menudo cabreo se cogió la niña cuando la mandé a acostar a las tantas, que todavía andaba por el koala... -suspiro-, y en cuanto llegue seguro que me quita ota vé a tonta el ordenador...).

Temo el momento de volver a encender el ordenador de sobremesa... Lástima de préstamo del Ministerio de Fomento para comprarlo... Deberían haberme hecho un test de aptitud.

¿Hay algún informático en la sala?

3 comentarios:

Fauve, la petite sauvage dijo...

¿Eres yo?
No, yo no tengo hija. Ni escribo tan bien.
Uf, pensé que me estaba volviendo loca leyendo algo que no recordaba haber escrito (bueno, eso no es tan raro) tan bien y tan bonito (por eso, por eso).

Alma Cándida dijo...

Jopé, peaso petí sarvaje, no me ruborices, que no hago sino disparatar.

Esto del blog viene muy bien para no ir hablando sola por la calle, cosa que un día irremediablemente acabaré haciendo.

Fauve, la petite sauvage dijo...

Pues yo hablo sola.
¿Es grave, doctor?
:-(