viernes, 21 de marzo de 2008

Hondo misterio el paripé


Una de las etiquetas (y siguen las etiquetas dichosas...) de este blog es la frase que se lee de título en esta entrada, o artículo, o post, o como se llame: "hondo misterio el paripé".


La frase se debe a la protagonista de La tesis de Nancy, publicada por Ramón J. Sender en 1969, una novela divertidísima que recomiendo a los que no la hayan leído. Nancy, estudiante americana de español, viene a pasar una temporada a Sevilla, y coincide allí con otras amiguitas... y con un seductor gitano (la verdad, no sé si me estoy inventando el argumento porque leí la novela hace como 20 años o más y me da pereza corroborar lo que digo). El caso es que la trama se basa en el principio, que diría mi ex, de la peli Tarzán en Nueva York, al igual que Pigmalión, de Bernard Shaw, o las Cartas marruecas de Cadalso, y tantas otras obras precedentes y posteriores, verbigracia la hilarante y a su pesar (?) desfasada Sin noticias de Gurb de mi amado Eduardo Mendoza (según decía mi ex, hasta el insufrible "flin" Pretty Woman, con el ojijunto Gere y la bocazas Roberts): la comicidad estriba en colocar un personaje ajeno a una cultura y lenguaje convencionales y ver tanto sus reacciones ante este enfrentamiento cultural como las de los lugareños. Vamos, Tarzán en Nueva York. O lo que es lo mismo, el recurso de poner nuestra cotidianeidad al descubierto a través de los ojos inocentes de un extraño.


Nancy, o su amiga, que ya no me acuerdo, intentaban confraternizar con los españolitos, para más señas andaluces, con su castellano académico, y tropezaban con expresiones como "ángel", "duende", pero sobre todo "paripé", que dio lugar a la reflexión de la anglosajona, en su chapurreado español: "hondo -por 'profundo'- misterio el paripé". Que no lo pillaba, vamos, qué era el dichoso paripé, o hacer el paripé...


Como tiempo ha mis hermanas, mi madre y yo solíamos devorar los mismos libros, bien comprados o prestados de la biblioteca, y somos aficionadas a los juegos de palabras y a forjar un idiolecto común, valga la paradoja, un idioma familiar o casi tribal a base de referencias tomadas de aquí y de allá, de experiencias comunes, de vivencias, ocurrencias de los primeros nietos de mi madre, modismos canarios que oímos a nuestra madre o a nuestras tías abuelas, anécdotas apócrifas de personajes pretéritos, la mayor parte de las veces descontextualizadas y por tanto incomprensibles para foráneos (sé que no es un fenómeno único sino abundante en familias de todo tipo, sea de alta o baja cuna ;-)), pronto la frase de marras se convirtió en expresión inexcusable en nuestras conversaciones para referirnos a aquello que nos causaba extrañeza, o parecía inexplicable. Ante una situación así, sólo quedaba mirarnos, encogernos de hombros y pronunciar la fórmula mágica: hondo misterio el paripé. Una frase definitiva: no indagues, no te estrujes las meninges, es un arcano insondable...


De la novela La conjura de los necios, por ejemplo, nos adueñamos de la expresión "barrido joven" ("Si quiere un barrido silencioso, contrate a una vieja", decía el personaje del negro contratado por cuatro duros para limpiar la vieja boîte), y mi madre nos regañaba por la extrema juventud de nuestros barridos matutinos, que no cumplían las exigencias de su baremo de barridos homologado por la UE y la Real Asociación Honorífica de Mayordomos del Reino Unido, al parecer. De la misma novela, mi hermana V. se adueñó de su frase preferida (he de decir que V. es feroz combatiente-militante contra la pereza, por lo que YO la pongo a ella de los nervios): "¡Sal de esa cama, Ignatius!"


En otra entrada me dedicaré a reseñar el "Listado de frases del idiolecto tribal-familiar" (exclusivamente femenino), con su etimología u origen y sus variadas aplicaciones en la conversación cotidiana; eso, si no me vuelve a dar un ataque perezoso agudo.


Para terminar, de mis cuatro hermanas (yo soy la quinta) todas más o menos intuyen cuándo se puede desbarrar alegremente en confianza y cuándo el auditorio se te queda con cara de póquer (es difícil, es difícil...), pensando seguramente que nos falta un hervor o que hemos ingerido sustancias nocivas; pero mi hermana C. se complace, no sé si inocente o malévolamente, en desconcertar a las personas con las que habla, sea cual sea la situación comunicativa, y no para de incorporar modismos sui generis a su ya extensísimo idiolecto. Vayan desde aquí mi recordatorio y mis ánimos para la alumna de intercambio londinense de 13 añitos que tuvo C. durante una semana en casa: angelito, qué habrá pensado de la lengua castellana, qué habrá aprendido, cuántas llamadas habrá hecho a su casa (Mom, they all are crazy!!), hondo misterio el paripé, aunque eso sí, unos kilitos habrá cogido, que vino flaca como un guirre (1) y mi hermana no sólo cocina de muerte, sino que disfruta alimentando a deshoras a personas y bestezuelas varias.



(1) Guirre: (canario) pájaro flacucho


NOTA: más información sobre la novela La tesis de Nancy, incluido el vocabulario, en http://personal.telefonica.terra.es/web/aus/guias/sender.htm

5 comentarios:

Fer dijo...

Pues estará desfasada, pero me sigue apasionando Sin noticias de Gurb, de mi también amadísimo Eduardo Mendoza.
En cuanto a los dialectos familiares-amistosos, y dentro de lo que puedo desvelar, recuerdo palabros y expresiones como "ir al MediaMarkt" (estar tajado vivo, conservado en alcohol), "hacer el Dani" (pasar de lo que alguien te esté contando) o "delicias de entrepierna" (para referirnos a los altramuces o chochos).

Alma Cándida dijo...

¡Vaya, Fer! Antes que nada, bienvenido :-) , un placer verle por aquí.

Y me ha sorpendido el hecho (que yo desconocía) de que en la Península (o sólo quizás en Extremadura, ¿en Salamanca también?) se nombre a los salados altramuces con el poco apropiado nombre de "chocho", como en Gran Canaria... La de anécdotas que se saca de eso X'DDD

Yo adoro a Eduardo Mendoza y su sentido del humor; la novela nombrada, "Sin noticias de Gurb", me hizo y aún me hace reír a mandíbula batiente; el caso es que no sé si el autor fue consciente de la fugacidad de algunas de sus referencias y connotaciones (Marta Sánchez = icono sesssuá de la primera guerra del Golfo, G. Bush padre reinante, animando a las tropas de soldados españolitos con el inefable N. Serra -este no animaba mucho a las ardorosas tropas, creo), o quién sabe si A) lo hizo a conciencia, para retratar una época muy concreta y definida de la sociedad española y catalana, porque le daba la real gana y sacrificando la "gloria-perenne-trascendente-pa-la-eternidazzzz" , o si bien B) confió en que en futuras ediciones de la obra se incluyeran notas a pie de página, por parte de sesudos críticos textuales y literarios, cual si de "Rayuela" de Cortázar en ediciones Cátedra se tratara, para explicar a las generaciones venideras de lectores quién diantres era Marta Sánchez, y qué impacto mediático e icónico tenía. Creo q en el caso de la opción B se tuvo que partir de risa, (yo me troncho, imaginando a un ratoncito de biblioteca "documentándose" para su tesis doctoral sobre Marta Sánchez, consultando muy serio bibliografía, por llamarla de algún modo, en papel cuché), o bien aprovechó el momento, en un acto nada desdeñable de humildad literaria (que es una de las cualidades que más me gustan de este autor), sin importarle un pito si en un futuro se "entendía" o no se entendía la novela. La literatura es una forma de "historiar", de dejar testimonio de una época, muy divertida (en ocasiones, claro: otras es un coñazo).

Saludos y pásese cuando quiera :-)

Fauve, la petite sauvage dijo...

Ay, cuánto me reí con todas esas novelas que menciona(i)s. La Tesis de Nancy se la presté precisamente a una inglesa que nunca más me la devolvió, junto con unos veinte o veintitantos libros (buenos) más. A cambio yo me quedé con un mamotreto que me había prestado ella en inglés, dedicado no a ella, Fiona, sino a una tal Caroline por un tal Fran... titulado WILD SWANS
Three Daughters of China. "It's impossible to exaggerate the imporance of this book." Mary Wesley. JUNG CHANG. Winner ofo the 1992 NCR Book Award.

ÑÑÑÑÑñññ. Qué rabia.

Me voy a dormir la siesta. Sí, qué pasa.

Alma Cándida dijo...

Espero que te aprovechara la siesta, sacrosanto ritual que no debes descuidar, Fauve, que a estas alturas debías de tener ya los ojos como cherne, de tanto ordenador ("cherne": pescado sabroso y graso del banco pesquero canario-sahariano, aclaro...).

Hondo misterio el paripe.

Fauve, la petite sauvage dijo...

¿Tanto ordenador? Pero si no paré de hacer incursiones a la nevera, al baño, contestar llamadas de teléfono agradables y desagradables y hasta tuve una discusión.
Pero menuda siesta me pegué. ¡Hasta hoy!

Hondo misterio el paripé.

(¿No habéis leído "Mi familia y otros animales" y demás saga de George Durrel?