Cito de memoria una lectura de un libro que perteneció a mi abuelo, maestro nacional desde los años 30 (al que por cierto desterraron a Gran Tarajal en la guerra, por jugar al dominó con socialistas de carné...).
Nunca conocí a mi abuelo, pero sí sus libros, de historias, de "lecturas" con moralina, el Catón, la enciclopedia, cuentos de Calleja: los que precedieron a la guerra, y los de después, los que mi madre odiaba porque obligaron a mi abuelo a comprarlos con parte de su exiguo sueldo de maestro (ya se sabe el dicho: pasa más hambre que un maestro' escuela...), mermando por tanto la "capacidad adquisitiva" de otras cositas más alimenticias: los libros con la pedagogía del régimen franquista no se podían comer (eso sí que era régimen... - perdón, qué malo).
Ahí va sin más la cita; no sé su autor, no sé su procedencia. Da de sí bastante. Que la disfruten.
Una hora duerme el gallo,
dos el caballo,
tres el santo,
cuatro el que no lo es tanto,
cinco el agustino,
seis el peregrino,
siete el caminante,
ocho el estudiante,
nueve el caballero,
diez el majadero,
once el muchacho
y doce el borracho.
La delgada línea que separa nobleza o juventud de la mala vida o desidia...
domingo, 3 de agosto de 2008
Zoo-sociología de la de antes.
jueves, 31 de julio de 2008
31 de julio...
Eeeoooo - eeeooo, ¿hay vida ahí?
¿Sólo me pasa a mí, o bien hoy 31 de julio del año de gracia de 2008 internet está más tonto de lo normal?
Estoy tardando el doble o el triple en enviar documentos, en responder emails... El trabajo se acumula, los hombros se agarrotan, tengo hambre, hasta el moño estoy. Y el caso es que hay cuestiones que no esperan y que se supone deben ser resueltas por menda y para ayer. Cachis en la mar.
Qué feliz era yo sin internet.
lunes, 21 de julio de 2008
Un poquito más...
¡Lo siento! No puedo evitarlo, como decía Velmont (¿Valmont?) en Las amistades peligrosas... Si es que este hombre me puede... Vean, vean... (creo que tengo ya un pinzamiento en el nervio simpático).
Y de Norte a Sur, que me cepillo yo en un pispás la piel de toro, El Origen de los Mormones. Imprescindible para enriquecer, que no cocer, los conocimientos de ustedes-vosotros .
viernes, 18 de julio de 2008
De antología.
[ADVERTENCIA:
EL BLÓS ESTÁ LOCO. ESTO ES UN PANDEMÓNIUM.
¡¡¡Mayday, mayday!!!
Instrucciones:
-¡¡¡¡paren los vídeoooos, que los carga el diablo!!!!!
-(apaguen la playliiist)
-conecten, véanlos y escúchenlos de uno en uno... (no olviden apagar el anterior, que sigue y sigue)... ] (--> estas admoniciones y reglas ya han quedado obsoletas cual decálogo de Sección Femenina, tras el sajerío que le pegué a la entrada, evidentment)
Yo de mayor quiero pasármelo tan bien, y encima cobrando, como Sobera…
Por favor, no le echen la culpa de esto a las últimas leyes educativas (que a estos concursantes ya se les ve creciditos). (Menos a la concursante del piercing, que la pobre es que no tiene ni fundamento, ni edad, “ni horario, ni fecha en el calendario”).
Dedicado (en especial) a Capazorros, a Neander y a Pcb, que andan perdíos :-)
Y a todos ustedes.
VÍDEO 1:
http://www.eitb.com/dateelbote/clasicos/1/270039/es/
VÍDEO 2:
http://www.eitb.com/dateelbote/clasicos/1/270046/es/
Ah, y dedicado a los guardas-juraos. ¡Verdadero! Amén.
miércoles, 16 de julio de 2008
sábado, 12 de julio de 2008
Y 3: CATALINA PARK vs. Parque Santa Catalina: qué fue, qué es…
Busca que te busca por los interneses, encuentro esta entrada nostálgica sobre Lolita Pluma, el Parque de Santa Catalina -qué fue, qué es...-, y cita de la novela del escritor canario (de Agüimes, Gran Canaria) Orlando Hernández, Catalina Park.
Resulta llamativo encontrar en la página inglesa de AMAZON.COM tanta información sobre ORLANDO HERNÁNDEZ; ¡si es que su novela está incluso en la Biblioteca del Instituto Cervantes de Niuyó, Niuyó! (otra cosa es que el enlace funcione, oigan). También, al parecer, se encuentra en la Biblioteca del Instituto Cervantes de París...
No hay forma humana de encontrar la portada de la edición de Plaza y Janés, 1975, en internet; a ver si voy a tener que escanear el provecto ejemplar de mi provecta madre (que va a ser que no…). Curioso que en la ficha del libro de algunas tiendas en internet en español salga que es de Tenerife (¿???). Por 5 euritos se lo consiguen en maremagnum.com., entre otras webs, y si no les importa que esté usadito, por tres euros... o incluso, en otro sitio, por 1,20 €, ¡si es que el que no lo tiene es porque no quiere!
En el blog de Domingo Martín, de Agüimes, Gran Canaria, encontramos información acerca de un RECIENTE DOCUMENTAL SOBRE ORLANDO HERNÁNDEZ, nuestro autor de Catalina Park, que además fue uno de los pocos dramaturgos canarios “serios”, costumbrismos más o menos chorras aparte.
Y por último, dos enlaces que merecen su atención. Que conste que los leí después de redactar las entradas precedentes 1 y 2; pero es lógico que haya coincidencias, porque, como dice Lope, “el que lo probó [en este caso, el saborrrr de la ciudad, "my town", de los 70 y hasta los 80], lo sabe”…
-Artículo de Juan Cruz publicado en El País (dónde si no), sobre las dos capitales canarias, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife (fechado el 31 de agosto de 2003).
-Destacamos: Las Palmas de Gran Canaria, ficción y realidad (ensayo), por Carmen Márquez; recomendable, sobre todo para no iniciados (jejejeeee), aunque no estoy de acuerdo con esta afirmación de la autora:
"A pesar de que en Las Palmas de Gran Canaria no se ha dado la novela ni la poesía urbana, sí hay una serie de escritores en los que se pueden rastrear referencias aquí y allá de la ciudad..."
Citas de dicho ensayo:
"(….) en torno al Parque se generó un ambiente cosmopolita al que se acercaban muchos a buscar nuevas sensaciones, conversación, compañía, etc. Un lugar atrayente, pleno de misterios, sobre todo para los jóvenes. Además de esto, Catalina Park es también una muestra perspicaz del mundo artificial y ficticio que propicia el turismo, crea en ciertos habitantes la fantasía de asir un mundo nuevo, una vida llena de placeres. El problema es que los jóvenes no aciertan a comprender que la vida de los turistas en la ciudad es un mero paréntesis, ellos, en cambio, pretenden vivir de este modo todo el año. Se mueven alrededor del turismo, su principal ocupación es ligar extranjeras y el deseo del dinero fácil y rápido, uno de los prototipos es Pipo, quien "sin conocer profundamente idioma alguno, sabía lo suficiente como para entendérselas en sueco, francés, inglés y alemán, aunque por falta de palabras tampoco se perdería un ligue con cualquier danesa o con la visitante que fuera". Junto a los jóvenes atraídos por el esplendor y la libertad de estas calles, hay toda una tipología de solitarios, artistas, vendedores ambulantes, sablistas, esporádicos visitantes, estudiantes, etc. como dice el autor:
Nórdicas bellas, sugestivas nigerianas, japoneses semidormidos, sudamericanos, alemanes, griegos y marroquíes, mezclados todos entre los elementos nativos, que componen el atrayente mestizaje en el que se confunde el no sé qué ibérico con la restallante dulzura del isleño. (pág. 18)
Personajes todos que, al igual que los bares y discotecas, tuvieron su correlato real, de los que quedan vestigios en la ficción: El Dátil/La Támara, La Cotorra/La Cacatúa, El Relámpago/El Rayo, El Hipódromo/El Derby, etc. De entre los personajes, el único que conserva su nombre real es Lolita Pluma, indiscutible "Musa" de la zona –de la que, por cierto, han instalado una escultura que en nada le hace honor–, que sorprendía cada día con sus curiosas indumentarias: "Rojo, verde, azul, violeta, blanco, naranja, malva, multicolor su estela cualquier otro día. Pasará siempre en color diferente, porque se cambia a diario de los pies a la cabeza, que por algo es el camaleón más voluntarioso y pintoresco del Catalina Park". Se trata de un personaje cariñosamente descrito por el autor, quien destaca su señorío, la "primera hippie pura de la isla", su amor a los animales, etc. Personaje de sobra conocido, es imposible pensar en el Puerto sin ella, pues fue uno de los principales miembros de la geografía humana y urbana de Las Palmas de Gran Canaria.
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Catalina Park es una novela polifónica, una suma de diversas historias y modo de vida de alguna de las personas que vivieron esos años iniciales del turismo que cambiaron la zona del Puerto, no sólo porque la geografía humana se alteró absolutamente sino también la urbana. Ambas con el mismo frenesí y desenfreno. Fueron años de cambios y apertura con todas sus ventajas e inconvenientes. Para Mario y sus amigos la ciudad turística fue un monstruo que se los tragó por querer participar en el desenfreno de sus noches; en cambio, para otros significaba una bocanada de aire fresco dentro de la España represora y gris de aquellos momentos."
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De tanto cosmopolitismo que estamos que ya da hasta repeluz, miren el archivo canario - alemán de Armin Hundertmark, fotógrafo. Naveguen, naveguen, que no deja el tío capturar ni una imagen… (alemanes e ingleses, como en Madeira, como en Baleares, siempre descubriendo y disfrutando estas islas, desde tiempos inmemoriales: vean mapa alemán de 1550, en el archivo Kanarischen de Armin...).
Lolita Pluma, Catalina Park, o tempora, o mores… (2)
El compositor Braulio (sí, ¡qué pasa!; los eurovisivos lo recordarán...) creó una canción para el grupo grancanario Los Gofiones sobre la figura de Lolita Pluma; aquí pueden leer la letra de la canción Lolita Pluma de este grupo (nota: “ruin” en el habla canaria significa, entre otras cosas, “travieso”, "malcriado" -referido a niños-).
http://youtube.com/watch?v=DmmMkeLitGY
